Desde hace tiempo escribo cartas que no mando a nadie, que son para mí, forman parte de mi terapia por así decirlo. He escrito muchas cartas, dirigidas a diversas personas o conceptos, y hoy quiero compartir una que acabo de escribir a la niña que un día fui.
Creo que la primera vez que supe de este recurso, el de hablarse o dirigirse a la niña que fuiste, lo vi por primera vez en la serie británica My Mad Fat Diary (la recomiendo encarecidamente). Como la meditación, este recurso mental se vuelve más fácil de hacer cuanto más se practica, y como dicen en The Midnight Gospel (otra serie que recomiendo con fuerza aunque no es para cualquier público): no cuesta ni un centavo. No necesitas a nadie para escribir cartas, para hablarle a una versión más joven e inocente de ti. Si alguien se anima a hacerlo tras leer mi carta como ejemplo, estaré encantada de leer vuestras impresiones. Bueno, ahí va:


Hola Montse, parece que hayan pasado siglos desde que me devolviste tu imagen en mi reflejo. Me reconozco en ti, pero no estoy segura de si tú me reconoces, si soy extraña para ti, si me he alejado tanto de quién era que no hay nada de ti que puedas apreciar a simple vista en mí.
Como puedes ver me he cortado el pelo, ¿qué te parece? Creo que no te gusta demasiado, aunque debes reconocer que es cómodo. Y te encanta pasar la mano por la nuca rapada, eso no ha cambiado.
Sé que estás asustada. Tú no eres del todo consciente de lo asustada que vives día a día, puede que sea mejor así. Puede que sea la única forma que tienes de soportarlo.
Sé que tratas de convertirte en ninja, tratas de no hacer ningún movimiento de más, sólo los necesarios e imprescindibles, tanto para no gastar energía en nada superfluo como para aumentar tu sigilo. Reconozco tu mérito y tus logros en este propósito. De verdad, estoy orgullosa de lo que has conseguido. Eres increíble. Cualquier escuela de ninjas te admitiría, o una de espías. Sabes pasar inadvertida como nadie, o llamar la atención sobre alguno de tus rasgos para que otros sean inadvertidos. Eres muy lista, y no del tipo que te dice la gente, de manera maliciosa, como si tu ingenio no fuera tan agudo por pura supervivencia.En el colegio te llaman niña de mamá porque no te atreves a desobedecerla, y tu madre te dice que eres un robot sin sentimientos, que tienes el corazón de hielo. Yo sé que nada de eso es cierto. Yo te quiero. Sé lo buena que eres y lo tierno que es tu corazón. Conozco la intensidad de tus emociones y por qué actúas de la forma que lo haces. Y me parece bien. Lo has hecho muy bien. Excepcionalmente bien. Si no fuera así, yo no estaría aquí para agradecértelo.
¿Te he dicho ya que te quiero? Eres perfecta tal y como eres, con tus defectos y tus virtudes, y con todo lo que te queda por aprender, sobretodo en cómo tratar a los demás sin lastimarlos y sin que te lastimen ellos a ti.
Absolutamente todo el mundo te llama rara. De momento no es algo que te moleste demasiado pero dentro de poco lo hará. No te preocupes, con el tiempo lo convertirás en tu seña de identidad y exhibirás tu rareza con orgullo. Aprenderás a conocer a la persona que eres y dejarás de esforzarte tanto en saber qué persona se supone que debes ser según las expectativas ajenas. No siempre vivirás a través de los ojos de los demás.
Te quiero tanto. Lamento haber tardado tanto tiempo en decírtelo. Eres una niña maravillosa y excepcional. Puedes llorar, tranquila, tienes mi permiso, yo no me enfadaré por ver tus lágrimas. Siento mucho todo por lo que estás pasando, todo lo que has sufrido y te queda aún por sufrir. Te lo evitaría si pudiera.
Espero que mi cuerpo maltrecho de adulta te esté cobijando bien. Sé que sigues ahí, en mi interior. Estoy tratando de hacerte lo más cómodo, cálido y confortable posible el hueco que ocupas en mi memoria, en mis recuerdos y en mi mente para que no tengas que vivir más angustiada o aterrorizada. Te quiero pequeña Montse, la Montse grande te mantendrá a salvo.
Descansa.


Creo que ahora mismo no puedo añadir nada más a esta entrada. No sé si os será de alguna utilidad pero os agradezco que me leáis. De verdad.
Hasta la próxima.