Como la mayoría ya habréis leído, se ha hecho viral la conversación de wasap de un grupo de madres que celebran de forma entusiasta la expulsión de un chaval autista de la clase de sus hijes. A esto, al desprecio, odio, exclusión, antagonismo, infantilización, discriminación y cualquier forma de faltarnos al respeto a la población dentro del espectro autista lo llamaré misautismia (antes lo llamaba asperfobia y autisfobia).

Aunque haya sido ahora, por casualidad, cuando la gente ha podido ver una demostración de misautismia, la realidad es que la sufrimos a diario, normalmente de manera más sutil o, por lo menos, con menos repercusión mediática. Incluso hay gente alista que tratando de ayudar a la comunidad autista cae en actitudes misautistas, robándonos nuestro discurso (y por lo tanto equivocándolo) y nuestra voz, sobreprotegiéndonos, etc.

scrapyard-2441432_1920

La conclusión a la que he llegado con todo esto, o más bien la revelación que he tenido aunque ya rondaba por mi mente de forma difusa, es que la sociedad da asco, apestamos, somos escoria inmunda. Y sí, me incluyo en este insulto, porque formo parte de esta sociedad (aunque en ocasiones quieran excluirme de ella por ser autista, pobre, gorda y a saber qué más). Al fin y al cabo a mí también me han enseñado la individualidad que caracteriza la filosofía de vida actual, lo de pisotear al débil para conseguir subir (no sé a dónde), lo de que para ser feliz yo, otras personas deben sufrir. Creo que es importante darse cuenta de que una apesta, y ver qué partes apestan para poder evitar en el futuro apestar tanto. No se le puede poner solución a un problema si no se reconoce el problema.

El problema no es que haya un grupo de madres que celebren la expulsión de un niño autista de la clase de sus hijes. El problema es que haya tanta gente, tanta maldita gente que piense que las personas en el espectro autista somos una molestia para “les normales”, una carga, un problema, como si este maldito mundo no fuera tan nuestro como suyo, como si no formáramos parte de esta nauseabunda sociedad que hemos construido a base de prejuicios, egoísmo, desigualdad, crueldad e intereses inhumanos.

earth-1617121_1920

Yo quiero dejar de apestar, quiero dejar de ostentar privilegios sobre otras personas por cosas tan triviales y aleatorias como mi color de piel, por poner un ejemplo. Y también quiero que otras personas me impongan un tipo de cerebro determinado como el correcto, el único con derecho a la educación (aunque ésta sea basura también), al empleo (más de lo mismo), a una vida lo más plena posible dentro de los parámetros que nos han (hemos) impuesto.

No sé si algún día llegaré a dejar de apestar, por más que lo intente, pero creo que si todes intentáramos lo mismo con el mismo empeño que hemos puesto en destrozar el planeta, en ser escoria, en dejar a la humanidad como ejemplo vergonzoso de civilización, en algún posible futuro la gente no sólo dejará de festejar la exclusión de las personas que son diferentes, sino que se escandalizarán en las escasas situaciones en las que eso ocurra y pondrán remedio para que no vuelva a suceder.

shower-1027904_1920

Siento hoy mi lenguaje, es que estoy bastante cabreada, espero que me disculpéis. Hasta la próxima (que espero no sea una entrada motivada por algo tan indignante).

 

 

Anuncios