Hoy hablaré sobre las estereotipias. Por si alguien no conoce el término aquí os dejo la captura de pantalla de la wikipedia.

estereotipia

Yo no soy psicóloga, psiquiatra ni neuróloga, ni tampoco tengo conocimientos formales sobre este tema (ni sobre casi ningún otro tema, pero ahora no viene al caso). Mi opinión, por tanto, se basa única y exclusivamente en mi percepción subjetiva sobre mi propia experiencia personal. Dicho esto ya os puedo comunicar mi sentir sobre los artículos y comentarios que me topo sobre las estereotipias:

¡¡¡DEJAD DE CONTROLAR HASTA NUESTRA FORMA DE MOVERNOS!!!

Lo primero que me mosquea es la definición en sí misma: movimiento repetitivo sin propósito. Sin propósito. A ver, ¿cómo se da por sentado que es sin propósito? Yo creo que debería poner: “movimiento repetitivo sin propósito que nosotres, les NT, nos hayamos preocupado en averiguar”.

Desde luego a mí nadie me ha preguntado nunca por qué me balanceo. En mi caso particular parece ser un gesto bastante sutil pues han sido pocas las personas que lo han percibido y que me lo han hecho notar. Eso sí, aunque lo haya escuchado pocas veces, siempre me ha parecido irónicamente divertido que me dijeran que mi balanceo (o aleteo, o lo que fuera en ese momento) les molestaba, les ponía de los nervios. Ajá. Pues a mí, lo que me ponía (y pone) de los nervios es no poder moverme con libertad, de la manera que se me antoje.

Si estoy feliz y quiero corretear y aletear como un pequeño colibrí lo haré, nadie eclipsará mi entusiasmo con su mediocre normalidad. Si estoy ansiosa y deseo balancearme para relajar mi aturullada mente y mis músculos tensos, tened por seguro que lo haré, nada ni nadie me impedirá de nuevo ser yo misma. No más máscara, no más disfraz, a quien no le guste que no mire y a quien le incomode que se lo revise.

Cada vez que veo cómo las personas NT, incluso con toda su buena intención, tratan de oprimirnos modificando uno de nuestros comportamientos más inocuos como pueden ser las estereotipias (o los tics o como queráis llamarlo) me entran ganas de vomitar. Sí, sé que algunas personas lo hacen con el propósito de que sus niñes eviten el acoso escolar y abusos varios, pero, sinceramente, ya está bien. Yo prefiero poner mis esfuerzos en cambiar este mundo de mierda, aunque sea de manera ínfima, que en oprimir todavía más a une Aspi o autista, que ya bastante tenemos con lo que tenemos: ser colibrís en un un mundo en el que tener alas es un pecado.

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